Spanische Sprichwörter >

A año tuerto, labrar un huerto.

A abril con sus chaparrones, sigue mayo con sus flores.

A agua pasada todo se ve más fácil.

A amante que no es osado, dale de lado.

A amo ruin, mozo malsín.

A amor mal correspondido, ausencia y olvido.

A amor y fortuna, resistencia ninguna.

A árbol caído, todo son piedras.

A ayer, lo conocí; pero a mañana nunca lo vi.

A barba moza, vergüenza poca.

A barbaridad, barbaridad y media.

A barbas honradas, honras colmadas.

A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.

A bestia loca, recuerdo modorro.

A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.

A bien te salgan, hija, estos arremangos.

A bloque, la casa en roque.

A bobos y a locos, no los tengas en poco.

A bocado harón, vino por espolón.

A boda ni bautizada vayas sin ser llamada.

A bodas y a niño bautizado, no vayas sin ser llamado.

A borracho fino, primero agua y luego vino.

A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.

A borrico desconocido, no le toques la oreja.

A bragas enjutas no se pescan truchas.

A buen año y malo, molinero y hortelano.

A buen amo, buen criado.

A buen amo, mejor criado.

A buen andar o mal andar, comer y guardar.

A buen callar llaman Sancho.

A buen capellán, mejor sacristán.

A buen comedor, quitárselo de delante.

A buen din, buen don.

A buen entendedor con pocas palabras basta.

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

A buen entendedor, pocas palabras.

A buen gato, buen rato.

A buen hambre no hay pan duro.

A buen juez, mejor testigo. [José Zorrilla: El Cristo de la Vega]

A buen señor, buena demanda.

A buen sueño no hay cama dura.

A buen unto, carro ligero.

A buen(a) hambre no hay pan duro.

A buena barbechera, mejor sementera.

A buena confesión, mala penitencia.

A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.

A buena fe, un mal engaño.

A buena fiesta, mala nueva.

A buena hora pidió el rey gachas.

A buena suela, mala pieza.

A buenas ganas, huelgan las salsas.

A buenas horas mangas verdes.

A bueno darás y del malo te apartarás.

A buenos ocios malos negocios.

A buey viejo no le cates majada, que él se la cata.

A buey viejo no se le saca paso.

A buey viejo pasto tierno.

A buey viejo, cencerro nuevo.

A burlas, burlas agudas.

A burra nueva, cincha amarilla.

A burra vieja, albarda nueva.

A burro desconocido, no le toques la oreja.

A burro muerto la cebada al rabo.

A burro negro no le busques pelo blanco.

A burro regalado no se le mira el hocico.

A burro viejo, poco verde.

A caballero nuevo, caballo viejo.

A caballo ajeno, espuelas propias.

A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.

A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.

A caballo corredor, cabestro corto.

A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.

A caballo de presente, no se le repara el diente.

A caballo grande, grandes espuelas.

A caballo nuevo jinete viejo.

A caballo nuevo, caballero viejo.

A caballo que se empaca, darle estaca.

A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.

A caballo regalado no hay que mirarle el dentado.

A caballo regalado no hay que mirarle el diente.

A caballo regalado no hay que mirarle los dientes.

A caballo regalado no se le mira el diente.

A caballo viejo, poco verde.

A cabellos enredados, piojos por descontado.

A cabo de cien años todos (seremos) calvos.

A cada cañada le llega su añada.

A cada cabeza su seso.

A cada cajón, su aldabón.

A cada cerdo le llega su San Martín.

A cada cual le llega su turno.

A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.

A cada ermita le llega su fiestecita.

A cada guaraguao le llega su pitirre.

A cada marrano le llega su Nochebuena. [México]

A cada pajarillo (le) agrada su nidillo.

A cada pajarillo le gusta su nidillo.

A cada pajarillo parécele bien su nido.

A cada paje, su ropaje.

A cada parte hay tres leguas de mal camino.

A cada paso, un gazapo.

A cada pez le llega su vez.

A cada puerco le llega su San Martín.

A cada puerco su San Martín.

A cada puerta su dueña.

A cada puerta, su dueña.

A cada renacuajo dio Dios su cuajo.

A cada santo le llega su día de fiesta.

A cada uno lo suyo.

A callarse ranas, que va a predicar el sapo.

A cama chica, echarse en medio.

A can que lame ceniza, no le debes confiar la harina.

A canas honradas, no hay puertas cerradas.

A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.

A canto de sirenas oídos de pescadores.

A capa vieja no dan oreja.

A capa vieja no le dan oreja.

A carne de lobo diente de perro.

A carne de lobo, diente de perro.

A carne de lobo, hambre de can.

A carne dura, diente de perro.

A carne mala, buena salsa.

A carnero castrado no le tientes el rabo.

A casa de tu hermana, una vez a la semana.

A casa de tu hermano no irás cada verano.

A casa de tu tía, más no cada día.

A casa de tu tía, pero no cada día.

A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.

A casa del cura, ni por lumbre vas segura.

A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.

A casa vieja, portada nueva.

A catarro gallego, tajada de vino.

A cautela, cautela y media.

A cazuela chica, cucharadica.

A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.

A cena de vino, desayuno de agua.

A chico pajarillo, chico nido.

A ciento de renta, mil de vanidad.

A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.

A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.

A como come el mulo, caga el culo.

A conejo ido, palos a la madriguera.

A confesion de culpa, relevo de pruebas.

A confesión de parte, relevo de pruebas.

A consejo ido, consejo venido.

A consejo ruin, campana de madera.

A cordero extraño no agasajes en tu rebaño.

A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.

A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.

A cualquier duelo la paciencia es remedio.

A cualquiera le amarga un dulce!

A cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. [Mateo, 5,39]

A cualquiera se le muere un tío.

A cuenta de los gitanos, roban muchos castellanos.

A cuenta del tío rico trabajaba Perico A dineros pagados, brazos quebrados.

A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.

A Dios rogando y con el mazo dando.

A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.

A Dios, llamaron tú.

A Dios, lo mejor.

A Dios, nada se le oculta.

A donde el corazón se inclina, el pie camina.

A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.

A donde fueres, haz lo que vieres.

A dónde irá el buey que no are?

A donde las dan, allí las toman.

A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.

A donde te duele, ahí te daré.

A donde te quieren mucho, no vayas a menudo.

A donde va la gente, va Vicente.

A dónde vas a ir que más valgas.

A donde vas bien A donde más se tiene.

A dónde vas, mal? -A donde hay más.

A dos días buenos, cientos de duelos.

A embestida de hombre fiero, pies, para que os quiero! A enemigo que huye, puente de plata.

A enemigo que huye, puente de plata.

A enero castañero y en febrero, correndero.

A enero le sigue febrero, los dos son marrulleros.

A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.

A escote nada es caro.

A ese precio, no habría ya vara en la tienda.

A espalda vuelta, no hay respuesta.

A fácil perdón, frecuente ladrón.

A falta de caballos, troten los asnos.

A falta de corazón, buenas las piernas son.

A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.

A falta de gallina, bueno es caldo de habas.

A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.

A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.

A falta de manos, buenos son pies.

A falta de olla, pan y cebolla.

A falta de pan, buenas son tortas.

A falta de trigo, venga centeno.

A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.

A falta vieja, vergüenza nueva.

A feria vayas que más valgas.

A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.

A fin de año, remienda tu paño.

A fines de abril, en flor la vid.

A flores nuevas, afeite perdido.

A fortuna adversa no hay casa enhiesta.

A fuego y a boda va la aldea toda.

A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.

A fuerza de duros caen los más fuertes muros.

A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.

A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.

A fullerías, cordobesías.

A fullero viejo, flores nuevas.

A galgo mojado, liebre enjuta.

A galgo viejo echadle liebre y no conejo.

A gallego pedidor, castellano tenedor.

A ganado poco, silbo redondo.

A gata vieja, rata nueva.

A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.

A golpe dado no hay quite.

A golpe de mar , pecho sereno.

A gordo mendigo pocos dan zatico.

A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.

A gran arroyo, pasar postrero.

A gran calva, gran pedrada.

A gran pecado, gran misericordia.

A gran prisa, gran vagar.

A gran salto, gran quebrada.

A gran salto, gran quebranto.

A gran solicitud, gran ingratitud.

A gran subida, gran caída.

A grandes cautelas, otras mayores.

A grandes males, grandes remedios.

A granero robado, cerradura y candado.

A gusto de los cocineros, comen los frailes.

A gusto estragado lo dulce es amargo.

A heladas de abril, hambre ha de seguir.

A heredad vieja, heredero nuevo.

A hierro caliente, batir de repente.

A hija casada, los yernos a la puerta.

A hijo malo, pan y palo.

A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.

A hombre de dos caras, rayo que lo parta.

A hombre desgarbado, dale de lado.

A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.

A hombre harto las cerezas le amargan.

A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.

A honra demasiada, interés hay encubierto.

A hora mala no ladran canes.

A hortelano tonto, patatas gordas A invierno lluvioso, verano abundoso.

A igualdad de derechos, igualdad de deberes.

A invierno lluvioso, verano abundoso.

A 'iros de mi casa' y '¿qué queréis con mi mujer?', no hay que responder.

A la aguja buen hilo, y a la mujer buen marido.

A la ballena todo le cabe y nada la llena.

A la bestia cargada el sobornal la mata.

A la boda del herrero, cada cual con su hierro.

A la borrica arrodillada, doblarle la carga.

A la bota, darle el beso después del queso.

A la buena casada, sólo su marido le agrada.

A la buena mujer, poco freno le basta.

A la cabeza, el comer la endereza.

A la cama no irás sin saber una cosa más.

A la cama no te irás sin saber una cosa más.

A la cara más fea, la alegría la hermosea.

A la chita callando, hay quien se va aprovechando.

A la codicia no hay cosa que la hincha.

A la col, tocino, y al tocino, vino.

A la corta o a la larga cae el burro con la carga.

A la corta o a la larga el galgo a su liebre mata.

A la cuarta, ni los bueyes.

A la culpa, sigue la disculpa.

A la dama hermosa, por el pico le entra la rosa.

A la fea el caudal del padre la hermosea.

A la fuerza ahorcan.

A la fuerza, ni los bueyes.

A la galga y a la mujer, no le des la carne a ver.

A la gallina apriétale el puño y apretarte bien el culo.

A la gallina y a la mujer le sobran nidos donde poner.

A la gente no le ocurre lo que se merece, sino lo que se le parece.

A la guerra, con la guerra.

A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.

A la hija mala, dineros y a casarla.

A la hija mala, dineros y casalla.

A la hija muda, su madre la entiende.

A la hija traviesa, con azotes se endereza.

A la justicia y a la inquisición chitón.

A la larga el galgo a la liebre mata.

A la larga todo se sabe.

A la larga, lo más dulce amarga.

A la leche nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡Déjate caer, valiente!.

A la lengua y a la serpiente hay que temerles.

A la lumbre y al fraile no hurgarle.

A la luz de la tea, no hay mujer fea.

A la mala costumbre, quebrarle la pierna.

A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.

A la Mancha, manchego, que hay mucho vino, mucho pan, mucho aceite y mucho tocino.

A la mar madera, y huesos a la tierra.

A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.

A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.

A la mocedad ramera; a la vejez candelera.

A la mona que te trae el plato no le mires el rabo.

A la moza ser buena, y al mozo el oficio, no les puede dar mayor Beneficio.

A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.

A la moza y al fraile, que no les de el aire.

A la muerte no hay cosa fuerte.

A la muerte no hay cosechador que la coseche.

A la muerte no hay que temerle ni buscarla, únicamente esperarla.

A la muerte pelada no hay puerta cerrada.

A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.

A la mujer barbuda o muy velluda, el diablo la sacuda.

A la mujer barbuda, de lejos se la saluda.

A la mujer bella y honesta, casarse poco le cuesta.

A la mujer brava, dalle soga larga.

A la mujer brava, la soga larga.

A la mujer casada, el marido le basta.

A la mujer casada, nunca le falta novio.

A la mujer casta, Dios le basta.

A la mujer del carnicero le medra la carne en la mano.

A la mujer dile tu amor una vez, que el diablo se lo dirá diez.

A la mujer fea, el oro la hermosea.

A la mujer hay que tenerla bien comida, bien amada y bien vestida.

A la mujer honrada su propia estima le basta.

A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.

A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.

A la mujer pedigüeña ponla donde habita la cigüeña.

A la mujer pedigüeña, la persigue la cigüeña.

A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.

A la mujer y a la cabra, soga larga. Pero sin perderla de vista.

A la mujer y a la guitarra hay que templarla para usarla.

A la mujer y a la lechuga, por la cintura.

A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.

A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.

A la necesidad no hay ley.

A la oveja mansa, cada cordero la mama.

A la par es negar y tarde dar.

A la primera agua de octubre, siembre y cubre.

A la puta y al barbero nadie los quiere viejos.

A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.

A la que a su marido encornuda, Señor y tú la ayuda.

A la que bien baila, con poco son le basta.

A la que fue flor, algo le queda de olor.

A la que tenga más de treinta, no la pretendas.

A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.

A la ramera y a la lechuga, una temporada les dura.

A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.

A la res vieja, alíviale la reja.

A la ruín oveja la lana le pesa, y al ruín pastor el cayado y el zurrón.

A la sierra tocino y al serrador vino.

A la sierra, ni dueña ni cigüeña.

A la sombra de los buenos viven los malos sin freno.

A la sombra del nogal no te pongas a recostar.

A la suerte hay que ayudarla.

A la tercera va la vencida.

A la tercera, va la vencida.

A la tierra que fueres haz lo que vieres.

A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.

A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.

A la vaca, hasta la cola le es abrigada.

A la vejez aladares de pez.

A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.

A la vejez, aladares de pez.

A la vejez, cuernos de pez.

A la vejez, pájaros otra vez.

A la vejez, viruelas.

A la viña floja, en noviembre la poda.

A la viuda y al abad, el diablo les amasa el pan.

A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.

A la zorra, candilazo.

A largos días, largos trabajos.

A las andadas volví, pronto me arrepentí.

A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.

A las casualidades también las carga el diablo.

A las cosas menudas, el alguacil acuda y a las cosas grandes, el señor alcalde.

A las diez deja la calle para quien es.

A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.

A las diez en la cama estés; si puede ser antes que no sea después.

A las diez, en la cama estés; mejor antes que después.

A las malas lenguas, tijeras.

A las obras me remito.

A las penas, puñaladas.

A las primeras aguas de octubre, siembra y cubre.

A las putas y a los barberos, a la vejez los espero.

A las romerías y a las bodas van las locas todas.

A las siete en agosto, ya es lubrihosco.

A las veces, donde cazar pensamos, cazados quedamos.

A las veces, está la carne en el plato por falta de gato.

A lo bueno, pronto me hago yo; a lo malo, no.

A lo hecho, pecho.

A lo largo el galgo a la liebre mata.

A lo largo, lo más dulce amarga.

A lo loco se vive mejor.

A lo más oscuro, amanece Dios.

A lo que el Rey manda y Dios ofrece, hay que hacerse.

A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.

A lo que manda Dios, oreja de liebre.

A lo que no puedas, no te atrevas.

A lo que no puede ser, paciencia.

A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.

A lo que no tiene remedio, litro y medio.

A lo que puedas solo no esperes a otro.

A lo que puedes solo, no esperes a otro.

A los bobos se les aparece la madre de Dios.

A los borricos, alfalfa.

A los burros palos, y a la mujer regalos.

A los cincuenta, el mal del mes ya no lo ves.

A los desdichados se les suelen helar las migas entre la boca y la mano.

A los enemigos bárreles el camino.

A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.

A los galgos del rey no se les escapa liebre alguna.

A los hombres, querellos; pero que no lo sepan ellos.

A los locos y a los niños hay que darles la razón.

A los muertos y a los idos no hay amigos.

A los quince el que quise, a los veinte el que quiso mi gente y a los treinta el que se presenta.

A los tontos y a los porfiados, la mejor bofetada es dejarlos.

A los treinta doncellez, muy rara vez.

A los tres días de abril, el cuclillo ha de haber vuelto Si no ha llegado a los ocho, o lo cogieron o ha muerto.

A los tuyos, con razón o sin ella.

A los últimos les toca la peor parte.

A luz de la candela, toda música parece bella.

A maestro de espada, aprendiz de pistola.

A mal abad, peor sacristán.

A mal amo, mal criado.

A mal comer o bien comer, tres veces beber.

A mal Cristo, mucha sangre.

A mal dar, apretar el culo contra el sitial.

A mal dar, tabaquear.

A mal hablador, discreto oidor.

A mal mortal no hay hierba que val.

A mal rey, mala grey.

A mal sarmiento, buena podadera.

A mal tiempo buena cara.

A mal tiempo, buena cara.

A mal vivir, mal morir.

A mala cabeza, buenas son piernas.

A mala cabeza, buenos pies.

A mala cama colchón de vino.

A mala cama, colchón de vino.

A mala cuenta, no hay providencia buena.

A mala leña un buen brazado.

A mala lluvia, buen paraguas.

A mala suerte, envidia fuerte.

A mala venta, mala cuenta.

A malas piernas, buenas muletas.

A malos ratos, buenos tragos.

A manchas de corazón no basta ningún jabón.

A manos de traidores perecen los buenos servidores.

A manos frías, corazón ardiente.

A manos frías, corazón caliente.

A mantel puesto, tendrás amigos ciento; no de tu trato sino de tu plato.

A marido ausente, amigo presente.

A más años más pecados.

A más años, más daños.

A más amor, más pudor.

A más beber, menos comer.

A más doctores, más dolores.

A más manos, menos trabajo.

A más moros, más ganancia.

A más no poder, acuéstome con mi mujer.

A más oro, menos reposo.

A más prisa, mas vagar.

A más vivir, más sufrir.

A mayor riesgo, mayor cautela.

A médico, confesor y letrado, hablarle claro.

A medida del santo son las cortinas.

A mengua de carne, buenos son pollos con tocino.

A mi amigo quiero, por lo que de él espero.

A mi casa lleve un amigo, el se quedó de amo y yo despedido.

A mi los tiburones me enseñan los dientes.

A mí me llaman el tonto, el tonto de mi lugar, todos comen trabajando, yo como sin trabajar.

A mi mujer bermeja, por el pico le entra, que no por la oreja.

A mi padre llaman hogaza y yo me muero de hambre.

A mi prójimo quiero, pero a mí el primero.

A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.

A misa temprano nunca va el amo.

A mocedad ociosa, vejez trabajosa.

A mucho hablar, mucho errar.

A mucho hablar, poco acertar.

A mucho vino, poco tino.

A muerto marido, amigo venido.

A muertos y a idos no hay amigos.

A muertos y a idos, pocos amigos.

A mujer casada y casta, con el marido le basta.

A mula que otro amansa, algún resabio le queda.

A mula vieja, alíviale la reja.

A muy porfiado pedir, no hay que resistir.

A nadie debe extrañar, que en marzo empiece a tronar.

A nadie hace daño el vino, si se bebe con tino.

A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.

A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.

A nadie le amarga un dulce.

A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.

A nave rota, todo tiempo es contrario.

A necesidad no hay ley.

A ningún cojo se le olvidan las muletas.

A ninguno le huele su mierda sino la ajena.

A no poder, en balde es querer.

A nuevo pecado, penitencia nueva.

A nuevos hechos, nuevos consejos.

A nuevos tiempos, nuevos usos.

A oídos de sordo palos de ciego.

A oídos sordos palos de ciego.

A olla que hierve ninguna mosca se atreve.

A olla que hierve nunca mosca se atreve.

A osados favorece la fortuna.

A otra puerta, que ésta no se abre.

A otro perro con ese hueso.

A otro perro más "hambriao", con ese hueso "pelao".

A otro viento, otro tiento.

A padre ahorrador, hijo gastador.

A padre ganador, hijo gastador.

A padre generoso, hijo desperdiciado.

A padre guardador, hijo gastador.

A pájaro muerto, jaula abierta.

A palabras necias oídos sordos.

A palabras necias, oídos sordos.

A palabras vanas, ruido de campanas.

A pan ajeno, navaja propia.

A pan de quince días, hambre de tres semanas.

A pan duro, diente agudo.

A pan y cebolleta no es menester trompeta.

A pecado nuevo, penitencia nueva.

A penseque lo ahorcaron.

A perdiz por barba y caiga quien caiga.

A perro flaco todo se le vuelven pulgas.

A perro flaco todo son pulgas

A perro flaco todo son pulgas.

A perro flaco, todo son pulgas.

A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.

A perro viejo no hay tus tus.

A perro viejo nunca cuz cuz.

A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.

A perro viejo, no hay tus tus.

A persona lisonjera, ni oírla siquiera.

A pillo, pillo y medio.

A piloto diestro, no hay mar siniestro.

A pobreza, no hay vergüenza.

A poca oferta, buena demanda.

A poco caudal, poca ganancia.

A poco pan, coger primero.

A preguntas necias, oídos sordos.

A presurosa demanda, espaciosa respuesta.

A primeros de noviembre, quien no sembró que no siembre.

A primeros de noviembre, tu fuego enciende.

A principio de septiembre, pareja las uvas para vendimiar.

A pueblo muerto, alcalde tuerto.

A qué buscar pan de trastrigo, siendo tan bueno el de trigo.

A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.

A quien ajos come y vino bebe, la víbora no le muerde.

A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.

A quien bien cree, Dios le provee.

A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.

A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.

A quien come muchos manjares, no le faltarán enfermedades.

A quien con Dios está, no le abandonará.

A quien cuece o amasa, de todo le pasa.

A quien da y perdona, nácele una corona.

A quien dan en qué escoger le dan en qué entender.

A quien dan no escoge.

A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.

A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.

A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.

A quien debas contentar, no procures enfadar.

A quien dices tu secreto, haces tu dueño.

A quien Dios ama le llama.

A quien Dios no le da hijos el diablo le da sobrinos.

A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.

A quien Dios quiere bien, el viento le junta la leña.

A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.

A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.

A quien Dios quiere bien, la perra le pare puercos.

A quien Dios quiere para rico hasta la mujer le pare hijos de otro.

A quien Dios quiere para sí, poco tiempo lo tiene aquí.

A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

A quien Dios se la dio, San Pedro se la bendiga.

A quien duele la muela, que la eche fuera.

A quien duerme, duérmele la hacienda.

A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan.

A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.

A quien espera, su bien le llega.

A quien esperar y sufrir puede, todo en su tiempo le viene.

A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.

A quien feo ama, bonito le parece.

A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.

A quien habló, Dios le oyó.

A quien has acallado no le hagas llorar.

A quien has de acallar, has de halagar.

A quien has de dar la cena, no le quites la merienda.

A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.

A quien le dan el pie, se toma la mano.

A quien le duele una muela, que la eche fuera.

A quien le pica que se rasque.

A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.

A quien le pique que se rasque.

A quien le pique, que se rasque.

A quien lo quiere celeste, algo le cueste.

A quien lo quiere celeste, que le cueste.

A quien madruga Dios le ayuda.

A quien madruga, Dios le ayuda.

A quien mal canta, bien le suena.

A quien mal vive, su miedo le sigue.

A quien miedo han, lo suyo le dan.

A quien mucho miente, le huye la gente.

A quien mucho tememos, muerto le queremos.

A quien mucho tiene, más le viene.

A quien nada quiere, todo le sobra.

A quien no la teme, nada le espanta.

A quien no le sobra pan, no críe can.

A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.

A quien no teme a la muerte, ninguna cosa le es fuerte.

A quien no tiene nada nada le espanta.

A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.

A quien quiero no me quiere, y a quien me quiere no quiero.

A quien sabe guardar una peseta, nunca le faltará un duro.

A quien se ayuda, Dios le ayuda.

A quien se hace el sordo, barreno gordo.

A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.

A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.

A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.

A quien soledad quiere, todo le estorba.

A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.

A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.

A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.

A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.

A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.

A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.

A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.

A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.

A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.

A quince de marzo da el sol en la sombra y canta la alondra.

A raposa durmiente no le amanece la gallina en el vientre.

A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.

A rey muerto, rey puesto.

A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.

A río crecido, sentarse en la orilla.

A río revuelto, ganancia de pescadores.

A rocín de halconero, mal le medra el pelo.

A rocín viejo, cabezada nueva.

A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.

A san Andrés, se le ara la cabeza y se le entierran los pies.

A san Simón y san Judas dulces son las uvas.

A santo nuevo, mucho rezo.

A saya blanca, ribete negro.

A Segura le llevan preso.

A Segura lo llevan preso.

A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.

A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.

A sereno otoño, invierno ventoso.

A siete de agosto, siete rostro.

A sordos y ciegos hacen testigos el dinero.

A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.

A su tiempo maduran las brevas.

A su tiempo se cogen las uvas.

A tal amo, tal criado.

A tal padre, tal hijo.

A tal pregunta tal respuesta.

A tal puta, tal rufián.

A tal señor, tal honor.

A tal tronco, tal hacha.

A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.

A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.

A todo cerdo le llega su San Martín.

A todo cerdo le llega su sanmartín.

A todo se hace uno, a lo bueno y a lo malo.

A toro pasado todo se ve más fácil.

A traidor, traidor y medio.

A tres azadonadas, sacar agua.

A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.

A tu casa venga quien te eche de ella.

A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.

A tu hija más lista no la pierdas de vista.

A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.

A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.

A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.

A tu tierra grillo aunque sea con una pata.

A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.

A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.

A últimos de noviembre, coge tu aceituna siempre.

A últimos de noviembre, coge tu oliva siempre.

A un asno, bastale una albarda.

A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.

A un burro le hacían obispo, y roznaba.

A un clavo ardiente se agarra el que se está hundiendo.

A un fresco, un cuesco.

A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.

A un perdido, ¿quién lo pierde?.

A un perro aunque sea Danés, lo capan Sólo una vez.

A una bola no se le puede sacar punta.

A unos da Dios ovejas y a otros orejas.

A unos Dioses das ovejas y a otros orejas.

A uso de España, contra fuerza, astucia y maña.

A veces caza quien no amenaza.

A veces con tuerto, el hombre hace derecho.

A veces el remedio es peor que la enfermedad.

A veces es peor el remedio que la enfermedad.

A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.

A veces lo poco agrada y lo mucho enfada.

A veces sale más caro el collar que el perro.

A veces suena la flauta por casualidad.

A veces un veneno, para sacar otro es bueno.

A veces, de cazar pensamos y cazados quedamos.

A veces, el flaco derriba al fuerte.

A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.

A veinte de enero, san Sebastián primero. Detente varón, que primero es san Antón.

A viña vieja, amo nuevo.

A viejo llegarás, pero de ahí no pasarás.

A villano dale el pie y tomará la mano.

A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.

A virgo perdido nunca falta marido.

A vivir, que son dos días.

A zorro durmiente nunca le canta el grillo en el vientre.

Año bisiesto, año siniestro.

Año bisiesto, echan en ganados el resto.

Año bisiesto, hambre en el cesto.

Año bisiesto, ni viña ni huerto.

Año bisiesto, pocos huevos en el cesto.

Año de avispas, año de nieves y ventiscas.

Año de brevas nunca le veas.

Año de espigas, anuncio de buenas migas.2oo Año de muchas espigas, anuncio de buenas migas.

Año de hierba, año de mierda.

Año de mozo, año de gozo.

Año de neblinas, año de harinas.

Año de nieves, año de bienes.

Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.

Año de pitones, año de cabrones.

Año derecho, de la era al barbecho.

Año nuevo vida nueva.

Año nuevo, problemas viejos.

Año nuevo, vida nueva.

Año ruin cuando llueve mucho en enero y nieva en abril.

Año tardío, año medio vacío.

Añorar el pasado es correr tras el viento.

Años de higos, años de amigos.

Años de nones, muchos montones.

Años nones son los peores.

Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.

Años y trabajo ponen el pelo blanco.

Abad de Somosierra, harto de nabos y berzas.

Abad, judío y madona, jamás perdona.

Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.

Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.

Abandonar a un amigo en la desgracia no es de caballero.

Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.

Abarata, tendero, y ganarás más dinero.

Abeja manchega, una en cada colmena.

Abeja muerta, ni miel ni cera.

Abeja y oveja y piedra que trebeja, y péñola tras oreja, y parte en la Igreja, desea a su hijo la vieja.

Abejas sin comida, colmenas perdidas.

Abejas sin regina, la colmena en ruina.

Abejas y ovejas, en sus dehesas.

Abejas, benditas, santos abejares, dan miel a los hombres, cera a los altares.

Abierto el cajón, convidado esta el ladrón.

Abierto el saco todos entran a trapo.

Abogacía que no zorrocía.

Abogado de ricos, mal de pobres.

Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos mejor.

Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.

Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.

Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido.

Abracijos no hacen hijos, pero son preparadijos.

Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.

Abrazar y besar sólo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.

Abrazo de ciego, golpe seguro.

Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese si que es un abrazo.

Abre el ojo que asan carne.

Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.

Abre la boca que te va la sopa.

Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.

Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.

Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.

Abrígate en febrero, con dos capas y un sombrero.

Abrígate por febrero con dos capas y un sombrero.

Abril abrileño, de ciento, uno bueno La vieja que lo contó, tenía ciento uno y no conoció ninguno.

Abril abrilete, cuando la viña mete.

Abril aguas mil. / En abril aguas mil.

Abril barrilero, cada día dos aguaceros.

Abril concluido, invierno ido.

Abril deja las viñas dormir.

Abril frío y mojado, hincha el granero y harta el ganado.

Abril frío, mucho pan y poco vino.

Abril frío, poco pan y poco vino.

Abril llovedero, llena el granero.

Abril llovedero, llena graneros.

Abril lluvioso y mayo ventoso, hacen el año rico y provechoso.

Abril mojado malo en la huerta y bueno en el campo.

Abril mucho pan y poco vino.

Abril no es padre que es compadre.

Abril para ser abril, ha de tener aguas mil.

Abril que sale lloviendo, a mayo llega riendo.

Abril que truena, anuncia cosecha buena.

Abril riente, mata de frío a la gente.

Abril saca la espiga a relucir.

Abril setil.

Abril si bueno al principio, malo al final.

Abril sin granizar, no se vio ni se verá.

Abril sin granizo, Dios no lo hizo.

Abril uno bueno entre mil.

Abril vil, al principio, al medio y al fin.

Abril y mayo, la llave de todo el año.

Abril y mayo, la llave del año.

Abril, abril, de cien años debieras venir. Lo dijo la vieja, vivió ciento uno, muriese la pobre y no vio ninguno

Abril, abril, si por mal quiere venir, no deja la puerta abrir.

Abril, abrilillo, siempre fuiste pillo.

Abril, abriluco, el mes del cuco.

Abril, aguas mil.

Abril, hueveril; mayo pajarero.

Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.

Abril, mucho pan y poco vino.

Abril, siempre fue vil.

Abril, tan pronto llora como ríe.

Abril, uno bueno entre mil.

Abriles hombres viriles, desde que el mundo fuese mundo, los hubo a miles.

Abriles y jornaleros, pocos de buenos.

Abriles y yernos pocos hay buenos.

Abrojos, abren ojos.

Abundancia y soberbia andan en pareja.

Abusar no es usar, si no mal usar.

Abuso no quita uso.

Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.

Acabada la misa, se parten las obladas.

Acabándose Cristo, pasión fuera.

Acabándose la plata, el amor se desbarata.

Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.

Aceite de oliva, todo el mal quita.

Aceite y romero frito, bálsamo bendito.

Aceite y vino y amigo antiguo.

Aceite y vino, bálsamo divino.

Aceite, hierro y sal, mercaduría real.

Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.

Aceituna una; y si es buena, una docena.

Aceituna uno oro, dos plata, la tercera mata.

Aceituna, una es oro, dos plata, y la tercera mata.

Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.

Aceitunas amargas, con el vino se pasan.

Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.

Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.

Acelgas a mediodía y a la noche acelgas, mal andar en las piernas.

Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.

Acertar a la primera no se ve todos los días.

Acertar una y errar diez, mal acierto es.

Acertar, errando, sucede de vez en cuando.

Acertó a mear el buey en la calabaza.

Achaque el viernes por comer carne.

Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.

Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.

Acogí al ratón en mi agujero y volvióseme heredero.

Acójome a Dios que vale más que vos.

Acometer es vencer.

Acometer hace vencer.

Acompáñate con los buenos y serás uno de ellos.

Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.

Acostarse temprano y levantarse temprano hace al hombre activo, rico y sano.

Acude a tu oficio, que lo demás es vicio.

Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.

Acude al sabio para el consejo, y al rico para el remedio.

Acuérdate al atar de que has de desatar.

Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.

Acuérdate, nuera, que serás suegra.

Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.

Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.

Acúsole porque pisó el sol.

Además de cornudo, apaleado.

Adentro Ratones, que Todo lo Blanco es Harina!.

Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.

Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya que te vas.

Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.

Administrador que administra y enfermo que se enjuaga, algo traga.

Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.

Admisión de delito, relevo de prueba.

Adonde el corazón camina, el pie se inclina.

Adonde el corazón se inclina, el pie camina.

Adonde fueres, haz lo que vieres.

Adonde no hay remedio, haya paciencia.

Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.

Adonde te quieren mucho no vayas a menudo.

Adónde va Vicente?, adonde va la gente.

Adónde vas mal? Adonde hay más.

Adorar al santo por la peana.

Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.

Adulador, engañador, y al cabo, traidor.

Adulador; él es tu enemigo peor.

Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.

Advierte que es desatino

Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.

Afanar y guardar, y para la vejez ahorrar.

Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.

Afanar y no medrar es para desesperar.

Afanarse, afanarse y nunca medrar.

Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.

Afeita el cepo y parecerá un mancebo.

Afeita un cepo, parecerá mancebo.

Afición ciega razón.

Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.

Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.

Afortunado en el juego, desgraciado en el amor.

Agárrate, que hay curvas.

Agosto está en el secreto de doce meses completos.

Agosto está reñido con Baco y Cupido.

Agosto lleva la culpa y septiembre la pulpa.

Agosto madura, septiembre vendimia.

Agosto se le hace mayo al que no tiene sembrado.

Agosto sombrerillo y poco mosto.

Agosto tiene la culpa y septiembre lleva la pulpa.

Agosto y septiembre no duran siempre.

Agosto, frío el rostro.

Agrada y te agradarán.

Agradecimiento trae segundo merecimiento.

Agua al higo y a la pera vino.

Agua al mediodía, agua todo el día.

Agua beba quien vino no tenga.

Agua caliente, salud para el vientre.

Agua cara siempre es mala.

Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.

Agua cocida, saludable y desabrida.

Agua corriente no mata a la gente.

Agua corriente sana a la gente.

Agua corriente, no mata gente; agua sin correr, puede suceder.

Agua corriente, sana a la gente.

Agua de avenida, no puede ser bebida.

Agua de enero todo el año tiene tempero.

Agua de enero, cada gota vale un dinero.

Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.

Agua de febrero mata al usurero.

Agua de febrero, llena el granero.

Agua de febrero, mata al onzero.

Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.

Agua de junio temprana, males muy grandes subsana.

Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.

Agua de manantial, no hay otra igual.

Agua de mayo no cala el sayo, y si alguna vez lo caló, pronto lo enjugó.

Agua de mayo quita aceite y no da grano.

Agua de mayo, de chorro Agua de abril, de hielo en hielo.

Agua de mayo, no cala el sayo.

Agua de mayo, pan para todo el año.

Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.

Agua de octubre, las mejores frutas pudre.

Agua de por mayo, pan para todo el año.

Agua de pozo y mujer desnuda, mandan al hombre a la sepultura.

Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.

Agua de sierra y sombra de piedra.

Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.

Agua del cielo no quita riego.

Agua del Duero, caldo de pollo.

Agua detenida es mala para bebida.

Agua detenida, mala bebida.

Agua detenida, no debe ser bebida.

Agua en agosto quita aceite, pan y mosto.

Agua en agosto, azafrán, miel y mosto.

Agua en ayunas, o mucha o ninguna.

Agua en cesto se acaba presto.

Agua en junio, infortunio.

Agua encharcada, hervida después de colada.

Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.

Agua es calentada, más presto es resfriada.

Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que cogeré.

Agua estancada no mueve molino.

Agua estancada, agua envenenada.

Agua estantía, renacuajos de día.

Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.

Agua fría y pan caliente, mata a la gente.

Agua hervida es media vida.

Agua limpia de fuente viva.

Agua mansa, traidora y falsa.

Agua ni enferma ni embeoda ni adeuda.

Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.

Agua no enferma, ni embeoda ni endeuda.

Agua no quebranta hueso.

Agua pasada no muele molino.

Agua pasada no mueve molino.

Agua podrida, colada y hervida.

Agua por la Virgen de agosto, año de buen mosto.

Agua por mayo, pan para todo el año.

Agua por San Juan, quita vino y no da pan.

Agua por san Mateo, puercas vendimias y gordos borregos.

Agua por santa Rita todo lo quita.

Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.

Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.

Agua que corre, nunca mal coge.

Agua que haya de beber, no la enturbiaré.

Agua que huela, no la bebas.

Agua que no has de beber déjala correr.

Agua que pasa por muchos atanores, no es de las mejores.

Agua que vá río abajo, arriba no ha de volver.

Agua tardera, agua maicera.

Agua tibia, media vida.

Agua trae en el cuerpo luna con cerco.

Agua turbia no hace espejo.

Agua vertida, mujer parida.

Agua vertida, no toda recogida.

Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.

Agua y luna, tiempo de aceituna.

Agua y sol, tiempo de caracol.

Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.

Agua, poca, y jamón, hasta la boca.

Agua, sol y basura, y menos libros de agricultura.

Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.

Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.

Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.

Aguardiente arrancarejas, no la bebas.

Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.

Aguarraditas de abril, unas ir y otras venir.

Aguas calmadas estropean los puentes.

Aguas de abril, vengan mil.

Aguas de junio, ni frutos ni pastos en julio.

Aguas por san Juan quita aceite, vino y pan.

Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.

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